Archivos mensuales: Agosto 2008

Odisea en IKEA

Hace una semana compre un armario para el salón de mi casa, pero como todavía me quedaba pintar el pasillo, la deje empaquetado en una habitación.

Hoy he ido con mi padre a montarla y al desembalar el primer bulto hemos visto que una de las puertas del mueble tenían un rayón. Como eran dos bultos no sabíamos si había que llevar los dos, que pesan como dos muertos, o solo el que estaba mal, así que he decido llamar al servicio de atención al cliente para preguntar. Por supuesto era un 902 y después de estar 8 minutos con música en espera, he decidido que me salía más barato el combustible para ir de nuevo al IKEA que la llamada al 902.

Cuando he llegado al IKEA he tenido que esperar la cola para cambios y devoluciones y cuando me a tocado el turno me lo han cambiado por uno nuevo, es decir, dos nuevos bultos que volvían a pesar como dos muertos, y me los he llevado a casa.

Como no nos fiábamos de que no estuviese rayado, hemos decido abrir de nuevo los bultos al llegar a casa, ya que montar ya no nos iba a dar tiempo. Y cual ha sido nuestra sorpresa al ver que nos han dado dos bultos exactamente iguales, como ya teníamos desembalado y comprobado uno de ellos, hemos decidido llevar solo el bulto que estaba repetido, para ahorrar esfuerzos.

Al llegar al IKEA e ir a la zona donde sale la mercancía para decirles que se había equivocado, la chica muy “atenta” nos ha dicho que estaba segurísima de que nos había dado bien los bultos, a lo cual le he respondido yo, que si eso era cierto, para qué quiero yo dos partes iguales del mismo mueble. Aún así me ha dicho que tengo que ponerme a la cola de nuevo en las devoluciones ya que como el bulto está abierto no lo puede meter en el almacén.

Me pongo otra vez a la cola, y cuando por fin me toca, me dice la otra señorita que no hay ningún problema y que ella misma me lo cambia y me saca el bulto que me falta.

Cuando me lo saca, me saca una caja que está golpeada, la miro un poco extrañado y me dice, uy tiene un golpe, se agacha y comprueba que es golpe ha dañado la mercancía y me comenta que me saca otra nueva. Al rato vuelve a salir con otro bulto, el cual tiene también un golpe en otro sito, me vuelvo a quedar con cara de tonto y me dice que no hay ningún problema que solo tiene golpeada la protección de la mercancía y que el genero está bien. Como ya estoy hasta las narices compruebo yo mismo lo que dice y que el contenido está bien y me lo llevo para casa.

Cuando llego abro todo y veo que esta vez está todo, mañana tocará el montaje lo cual puede ser otra odisea, pero espero que sin menos viajecitos.

La verdad es que no quiero dejar mal a IKEA, pero la forma en la que está embalado el mueble que he comprado yo hace que al más mínimo golpe este se raye y llegue al cliente en pésimas condiciones como me ha pasado a mi.